Libro de olvido
5 anteriores >>
Quien no ve utilidad en la fe es porque no ha pensado seriamente en su propia muerte, o porque no es consciente de la terrible desgracia que es desaparecer definitivamente.
A veces pienso que pasamos por la vida sin dejar rastro, pero por mínimo que éste sea, perdurará en la Eternidad como un eco incesante.
Cuando todo tu universo se concentra en unos pocos metros sabes que has encontrado la felicidad, o al menos un pedacito de ella.
La peor tortura no es tener conciencia de un castigo eterno, sino que el reo nunca llegue a saberlo pero lo sospeche incesantemente.
Con el tiempo, pero de manera gradual e imperceptible, te das cuenta de lo que esa persona inquieta y pequeñita te ha llenado. Todo tu alrededor ha cambiado. Su imagen está ya por todas partes: repisas, paredes, móviles, y por supuesto, en tu mente y en tus sueños. Tu alrededor y tu ser, desde lo más profundo, desde los hábitos más nimios hasta los grandes planes de futuro. Y ahora, si lo piensas por un momento, ni un solo hálito tendría sentido sin su presencia. Sus pasos son tus pasos. Sus imágenes son las tuyas. Sus anhelos, ilusiones y alegrías. Su vida es la tuya, y la tuya, sin remedio, está en sus manos para siempre.
5 anteriores >>