Los sucesos inexplicados me han cautivado profundamente desde siempre. Por supuesto, desde mucho antes de abrir este blog. Por otra parte, siempre he sido escéptico, en tiempos incluso hasta el punto de dudar de mi propia existencia. Por suerte, la adolescencia se llevó las ideas extremas y me permitió creer que más allá de lo demostrado y de lo demostrable hay hechos posibles que, con frecuencia, sólo requieren tiempo y nuevos puntos de vista.
Con esta actitud comencé a publicar este blog. Nunca he pretendido hacer pasar por ciencia aquello que no lo es, pero es obvio que el conocimiento no se limita exclusivamente al dominio de la ciencia, ya que e nn tal caso nos habríamos quedado con unos pocos rudimentos de la Antigüedad. Mi intención era profundizar en un fenómeno popular, la ufología, que carecía (y carece) de base científica, necesaria para estudiar cualquier hecho observable. Así, me dediqué a buscar recursos de todo tipo en la red: portales, blogs, artículos, material multimedia... Y lo cierto es que al cabo de casi cinco años no hay ni veinte artículos, y el número de enlaces de interés relacionados con la ufología es nulo. Esto quiere decir o bien que no sé buscar, o que todo el material a mi alcance es de muy baja calidad, o cuanto menos, nada contrastable ni demostrable.
En todo este tiempo he aprendido que en el terreno de la ufología sólo se puede especular con tres o cuatro noticias de dudosa procedencia. Por supuesto, sigo creyendo en la vida inteligente extraterrestre, y espero que algún día podamos entrar en contacto con una civilización alienígena que no desee destruirnos. Sin embargo, nada de esto puede esperarse de la ufología, que en puridad es un tinglado del que comen cuatro engañabobos versionando los mismos cuentos una y otra vez. Que no se ofenda nadie, por favor. Yo soy el primero que ha estado años detrás de estas historietas. Pero cada día me cuesta más trabajo creer que en todo el mundo se sigan recogiendo imágenes y vídeos de la misma calidad que en los años 70, cuando la tecnología ha evolucionado considerablemente.
Por todos estos motivos, que estrictamente sólo es uno, he decidido cerrar este blog. Lo siento por los lectores que, improbablemente, todavía pudiera conservar, El contenido seguirá estando disponible con licencia
Creative Commons, y los comentarios permanecerán abiertos, pero mi actividad en este blog cesa a partir de este momento.